Wilma seguía allí, esperando hasta ese momento.
—¿Qué necesitas? —Juan no dejó de comer de su caja de almuerzo, solo hizo la pregunta.
—Juan, vengo a disculparme por lo de ayer. No tenía nada en tu contra; simplemente me molestó demasiado que el director metiera a alguien de la nada en el equipo. Después de todo, todos hemos puesto mucho esfuerzo en esta producción. Pero hoy, después de verte actuar toda la mañana, creo que realmente tienes un talento excepcional para esto. Por eso quise venir a