—¡Gregorio, ya te di la oportunidad de lucirte un poco, no te pases! —Wilma bajó la voz, claramente irritada por la insistencia de Gregorio.
—¿Lucirme? Wilma, ¿de qué hablas? Fuiste tú quien anunció que abandonarías la película. Así que ahora, si no devuelves el pago anticipado junto con la penalización por incumplimiento, tendré que llevar esto por la vía legal, —respondió Gregorio con gran seguridad.
—¿Lo dices en serio? —Wilma no podía ocultar su incredulidad.
—¿Y qué crees tú? —respondió fur