Las palabras de Juan dejaron a Gregorio y al asistente de dirección completamente asombrados.
¿Qué dices?
¿Invertir cien millones de dólares?
¡Si el presupuesto total de la película apenas llegaba a unos cuantos millones! De otra manera se justificaba tener que filmar en un estudio con pantalla verde.
—De acuerdo. Gregorio tomó la tarjeta con entusiasmo; era una tarjeta negra, y en ese momento supo que Juan no estaba bromeando.
Ese tipo de tarjeta pensó, ni siquiera él mismo podría obtener fáci