Kolen
— ¿Me estas escuchando? —pregunta Esteban y niego. Desde la tarde que salí del cuarto del motel donde se estaba hospedando Mikeila no he dejado de pensar en que puede ser lo que le pudo haber pasado para que se ponga si ante mi cercanía.
—No, lo siento, mi mente está en otro lugar. ¿Decías? —este niega mientras ríe fuerte. Lo miro serio, no le encuentro lo gracioso cuando yo me estoy muriendo por saber qué es lo que tiene esa mujer que me desestabiliza.
—Hermano, no te había visto así de