UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. Capítulo 2
Siendo incapaz de poder hablar, Gálata se vio con el poco espacio que sintió se convirtió en prácticamente nada con un sujeto que fácil podría describir como un depredador del cual huir.
__ Has huido desde siempre ¿Ahora también lo harás? - le preguntó Marcelo con los brazos cruzados.
__ Sé lo que parece. Pero...
__ Solo di la respuesta, Gálata. - avanzó hacia a ella, quien tenía la lengua adormecida y de no ser porque era una impresión fuerte hubiera creído que había un problema consigo. -