__ ¡¿Como demonios se les escapa una simple mujer?! - estalló Mauro contra el grupo de hombres que regresó cuando la noche cayó. - Es una mujer, ustedes están armados. ¡Ella es una!
No dio crédito a tal situación, no tenía sentido, mucho menos al saber que se les perdió en la zona más cercana a la fortaleza, ¡Era imposible!
__ El general Cock acaba de llegar. - le avisó uno de sus hombres.
__ Que pase. - dispuso sentándose nuevamente en la silla que tenía en su espalda. - Y ustedes, regresen