La velocidad no era suficiente, las mando pesaron y los latidos de los tres nietos de Braulio Crown tenían en mente una sola acción que sus cuerpos les exigieron.
La cuenta regresiva los tensó. Pero fue aún más angustiante como Braulio les dejó escuchar lo que pasaba en su auto.
__ Lo tenemos, señor. - exclamó el sujeto sobre el auto, cuando al fin pudo ver a su objetivo frente a él. - Tenemos al pilar de los Crown.
__ Traiganlo. - dispuso Mauro Lance con la mirada puesta en el hombre que no