Mundo ficciónIniciar sesiónEl pene de Wagner entraba y salía de la boca de Nadia, con la mano libre sujetaba su miembro para que su amante pudiera tener mejor acceso.
La castaña aún no comprendía como ese enorme miembro entraba completo en su boca, pero era divino. Le gustaba, la sensación era indescriptible. Wagner siempre olía bien, y era un hombre bastante arreglado







