Mundo ficciónIniciar sesiónMiro la hora en su Rolex faltaba muy poco para que Nadia saliera de clase. Gracias a sus influencias había conseguido su horario de clase, con eso la tendría bien vigilada. Ya que la muy, muy no le atendía las llamadas. Se puso en pie, tomo su saco Armani para terminar de abandonar la oficina.
—¿Se marcha señor D'Blukcle? La voz sensual de su secretaria son







