Edward está en la mesa junto a mí pero está platicando de otros enfrente, Nik, Robert y los otros hombres de negro están a nuestras espaldas pero ahora no se ven fuera de lugar pues más personas aquí tienen su propio ejército de seguridad.
No dejó de pensar en mi cabeza cuantos de todos ellos tiene las manos manchadas de sangre, son hombre sin escrúpulos que asesinan y...
-¿Necesita una copa de vino?- susurra Nik a mi oído cuando ve mis pensamientos volar ante la plática de economía que se lleva