Me veo al espejo y miro el hermoso vestido que me esperaba en la cama, he soltado mi cabello y llevo unos tacones hermosos que lastiman al caminar.
-No sé si los soporte toda la noche- murmuro para mi misma al espejo.
-Puedo cargarla- Nik está en una esquina de la habitación a petición mía, claro que él piensa que es porque necesito una opinión sobre mi aspecto y no porque tengo este miedo por el sospechoso hombre con el mensaje del que no le he comentado a nadie.
-Son hermosos, los llevaré aún