Abril, 15
Despierto sobresaltada por un pequeño y lejano ruido, Damián está sobre mí y a penas se mueve por el movimiento brusco que hice al despertar. Con el ceño fruncido miro la habitación en la que nos encontramos y luego a él con la cara hundida en mis pechos. Hace mucho que no lo sentía así, ya hasta había olvidado como se sentía dormir con su cuerpo encima del mío.
Extrañaba tanto estó, pese a que dormir con él era un verdadero tormento, extrañaba sentirlo subirse y bajarse de mí, extrañ