EPILOGO
Suspiro al ver en lo que me he convertido, ha pasado tanto tiempo después de lo sucedido con mi padre, la vida fue cruel, realmente cruel conmigo. Siento las manos de Mijail sobre mis caderas. Deja un beso casto en mi mejilla, mientras su mano sostiene con fervor a Gabrielle.
El día de hoy nuestra hija cumplirá sus primeros veinte años de vida, la casa del lago donde vivimos desde que Gabrielle vino a nuestras vidas, está llena de todos nuestros familiares.
Malka y Ethan han llegado de