Capítulo 40

La ignoro y continúo hasta llegar a mi edificio, aunque en realidad me muero de las ganas por saber lo que está haciendo. Por el vidrio de la entrada puedo verla de pie, observándome, tan altiva y orgullosa que da miedo.

— Zoa, dime que esta noche estás libre — El saludo de Lila me toma por sorpresa al entrar a mi oficina, puesto que todavía estaba pensando en lo último que dijo Leticia.

¿Qué sucede en el bar do

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP