— Entonces ve a comprarme unas pruebas de embarazo y así lo sabemos ahora — Lila se vuelve a mirarme y levanta una ceja de manera graciosa.
— ¿Ahora? Vas a casarte en menos de diez minutos — me dice mirando su fino reloj.
— Pues no lo haré hasta que me haga esa estúpida prueba, Travis ya esperó lo mucho, que espere lo menos, ni que fuera a desflorarme, ya hemos quemado ese puente — Continúo enfurruñada.
— Pobre de Travis, no sabe lo que se le viene pierna arriba. Creo que vi una farmacia aquí al