**ANDREA**
—¡Eso no es posible! —exclaman Leonardo y Santiago al unísono.
Una sonrisa se me escapa. No lo puedo evitar. Es tan predecible su reacción… En especial la de Santiago, que frunce el ceño como si acabaran de anunciarle el fin del mundo.
—¿Qué pasa, chicos? —interviene Camila con una carcajada traviesa—. ¿Por qué se asustan así? No vamos a hacer nada malo. Solo iremos a festejar. También es parte del plan, ¿o no?
La miro de reojo, entendiendo que ha seguido mi sugerencia.
Ella toma su