Escuchó la puerta abrirse y el aroma seductor de ese perfume invadió la atmósfera delatando la presencia de Juan Pablo.
Caroline alisó sus cabellos con la mano y lo miró con nerviosismo.En realidad estaba sorprendida de verle allí y en vez de saludar le interrogó.
-¿Qué rayos haces aquí?
-¿No te agrada verme?
-Pues sí…sólo que no es seguro que nos veamos aquí,Augusto puede llegar en cualquier momento.
El hombre sacó varios fajos de billetes y dijo en forma burlona:
-Entonces me llevó el dinero