32- Cuando se cierran las puertas.
-Dígale que no y punto necesito que mi hija trabaje en mis empresas,ella no tiene que trabajar para nadie,ayúdame con eso y por lo demás no te preocupes yo me encargaré de llamar a mis amigos empresarios para que ninguno la contrate-.Con aire despreocupado Don Rodrigo colgó el teléfono.
La señora Carolina alcanzó a oír la conversación y le dedicó una mirada de reproche a su marido.
-¿No te da pesar hacerle eso a la niña?
-Hace mucho tiempo que no es una niña,por tratarla así le hicimos un dañ