Hace cuatro años…
Estaban en una feria subiendo a cada juego que encontraban a su paso. Marcelo se da cuenta del toro mecánico y corre hacia él, se gira y observa con una mirada pícara a Jonas, él era el más fácil de persuadir para apostar. Elevando una ceja interrogativa le indica al chico el pedido y su amigo sonríe con picardía.
—¿Cuántos segundos dice? —le preguntó a Jonás.
—Con suerte solo dos —le respondió con supremacía.
—Si yo gano, tienes que pagar el bar para todos, esta noche —le ret