Aye abre los ojos con lentitud y descubre que estaba sola en su habitación, el recuerdo de lo que había pasado horas antes, se hace presente y busca con la mirada a su alrededor para ver si Dylan todavía estaba ahí y no lo había notado, sin embargo, la decepción la invadió al descubrir que él ya no se hallaba. Recuerda la carta y la busca en su cama, por debajo de ella y en la mesita de noche, pero no estaba en ningún lado; suspirando se levanta y se dirige al armario para buscarse ropa y así p