Pero no oí su respuesta.
Mientras estábamos sentados en la zona de familiares y amigos, un estudiante muy guapo nos sirvió agua.
Ocupó el asiento vacío a mi lado y enarcó una ceja.
—¿Cómo conociste a Sergio? Él no para de presumir en nuestras caras lo guapa que es su novia.
Casi escupí el trago que me acababa de llevar a la boca.
—¿Les dijo eso?
—Sí, hace un segundo estaba diciéndolo, no sabes la cara de alegría que pone cuando te menciona.
Ey, ¿cuándo me convertí en su novia?
Sergio palmeó al g