— ¿Tú crees que sea prudente? ¿Y sí creen que fuimos nosotros los que lo robamos y nos envían a la cárcel? — dijo el marido
— No seas bruto, como van a creer que nosotros con ésta facha nos vamos a meter en una casa de un rico a robar un niño, se notaría demasiado, por eso esa mujer ricachona lo hizo, porque parecía algo muy normal verla entrar a la casa.
— ¡Los ricos son extraños, además no sabemos donde vive el niño! ¿A dónde lo llevaremos? Lo mejor es quedarnos tranquilos, ellos no saben