— ¡Gracias! Quiero ser optimista papá, es más necesito serlo.
En ese momento Richard dijo:
— Tío, esa vecina con quien hablaste, ¿es confiable?
— ¡Cien por ciento sobrino!
— Entonces formalicemos una denuncia contra esa mujer de inmediato.
— Dejemos que tu hermano se ocupe, le ofrecí suficiente dinero para que mueva un ejército e inicie la búsqueda de mi nieto, estoy plenamente seguro que tendrá éxito, después nos encargamos de Astrid y su cómplice.
La espera para Camila y su familia fue