—No necesitas preguntar eso— dijo ella a la defensiva—¿no ves lo feliz que soy?
Él se acercó un poco más hasta quedar respirando el aliento de ella.
—¡Mentirosa! ¡Sabes que no eres feliz, es a mi a quien amas, con quien sueñas!— exclamó Richard rozando los labios de ella con uno de sus dedos.
—¡Aléjate por favor Richard! Gordon es el mejor hombre del mundo y me da lo que tu nunca pudiste darme— exclamó ella enojada—¡Quítate de encima!
Él entonces presionó su cuerpo contra el de ella y sin q