— ¿Deseas hablar con Astrid?— preguntó Bruce extrañado— ¿De qué abuelo?
— Ahora no me preguntes, no tengo cabeza para darte razones ahora, ten paciencia hijo, ahora ocupémonos de tu abuela.
Muchas fueron las personas que estuvieron dándole el último adiós a la esposa de Gerrit Callister, él se mostraba sereno. Ya en la casa de su abuelo, Bruce buscó la oportunidad de hablar de una vez por todas y conocer ese secreto que había guardado su abuela por tanto tiempo.
— No has podido sacarte las p