Caminé con aquellos papeles en mi mano, pensando seriamente como informarles de algo tan serio. Ni siquiera yo me sentía bien con la noticia, menos ellos estarían preparados para oírla.
Anduve por los pasillos casi por inercia, sin saber muy bien cual sería mi destino, si la habitación de Lucila o algún otro lugar para echarme a cavilar sobre ello. Mi respiración era lenta y mis latidos pausados, casi perezosos, respiré profundamente quitando aquel sudor helado de mi frente.
Me senté en las p