Una sorpresa para él.
Narrador.
La primera pintura en subasta se trataba nada más y nada menos que de flores. Sí. Un campo extenso de flores marchitas bajo la oscuridad y flores de todos los colores brillando a la luz del sol. Pasto verde y pasto amarillo. Una mujer campesina en el medio de ambos lados, pero regando solo las flores vivas.
Pero en cuanto las luces se apagaron, la sala contuvo el aliento, pues había más historia que contar.
La otra capa de óleo especial revelaba que las flores vivas tenían enredadera