Esa mirada.

—Lo siento, pero debes llevártelo —dijo Ryan, con pena. Desmontó el cuadro con cuidado de la pared y Lucius lo recibió con una expresión tensa—. Nadie lo toma en cuenta, ya sabes… después de la muerte de Gloria… Muchos piensan que fue ella la que…

—Shhh —espetó Lucius, con evidente molestia—. Ya te dije la verdad. Yo lo pinté.

Ryan dio una mirada entre el cuadro y su amigo, con dudas, pero terminó asintiendo. Desde que Anastasia había regresado a Nueva York, el castaño parecía ya no ser el mism
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