Nuevos intentos.
—Definitivamente esto no es lo mío —se dijo Anastasia en el espejo.
Pesados y largos quince días había pasado. Se había alisado el cabello y pintado de color castaño claro. No se acostumbraba a la forma en que este se aplastaba en sus mejillas ni cómo sus falsos lentes de lectura la hacían ver. Pero era necesario.
Sería la primera vez que saldría realmente a recorrer el pueblo, en busca de algún empleo donde no le exigieran una documentación; por suerte, había logrado falsificar una identificac