Seraphina intentaba estabilizar a Melissa, su respiración entrecortada mientras el miedo se deslizaba por su columna vertebral como un susurro helado.
—¿¡Entonces qué sucederá con ellos!? —su voz, afilada por la desesperación, cortó el aire cargado de tensión.
Melissa tosió, una gota de sangre brillando en sus labios como una oscura promesa.
—Será algo bueno... Creo que mi magia aún está funcionando...
Seraphina sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, la incertidumbre dibujando sombras en sus