El cyborg observó la escena desde la distancia, sus ojos mecánicos analizando cada detalle. A través de las ventanas de vidrio, presenció el drama que se desarrollaba en el departamento de Beltaine.
—¿Pero qué demonios? —murmuró, sorprendido—. ¿Por qué esa médica sigue viva si yo mismo le había arrancado la cabeza?
Se balanceó en el borde del techo del edificio, sus circuitos procesando la información. La médica, aparentemente resucitada, desafiaba todas las leyes de la biología y la lógica. ¿A