—Te lo juro por lo más sagrado, mi nombre es el que resuena en las leyendas.
Melissa le lanzó una mirada llena de escepticismo, procesando lentamente las palabras de Seraphina.
—Siempre supe que andabas en algo gordo en Unirx, pero jamás imaginé la magnitud.
—Créeme, pensé que todo se desvanecería si yo me apartaba—Seraphine encogió los hombros con resignación—. Por eso me quedé de piedra al ver esos lazos de mates floreciendo en el mundo humano.
—Es de no creer, están tirando tus inventos por