—¿Qué es eso? —preguntó Kyrios, esbozando una sonrisa mientras volvía a adentrarse en su compañera—. Yo sí escucho los ruidos que haces tú —dijo, fascinado, mientras sus ojos se clavaban en ella, observando cada movimiento—. Parece que tienes todo el tiempo del mundo hoy, ¿no? Incluso los ruidos del exterior te distraen…
Kyrios notó cómo Beltaine se tocaba y luego apartaba rápidamente la mano de su clítoris. La miró con curiosidad, arqueando una ceja.
—¿Por qué te detienes? —preguntó con un ton