Capítulo 23: Estoy aqui.
—Debo salir, papi. Quedé de estudiar en casa de una amiga. ¿No te molesta, verdad? —me acerqué a él y le di un beso en los labios antes de esperar su respuesta.
—No, ve —dijo Gabriel con una serenidad que parecía enmascarar un océano de emociones turbias.
Sus palabras me tranquilizaron un poco mientras recogía mis cosas y salía de casa. Caminé rápidamente hacia la casa de Nathan, ansiosa por escapar de todo lo que acababa de suceder.
Al llegar, toqué la puerta y, para mi sorpresa, Nathan abrió