Vittorio se puso en pie y fue con Vera hacia la cocina. El resto de la familia de Andrea, incluidos los gatos, lo siguieron; y puesto que nadie le había consultado, fue tras ellos. Ya en la cocina, Natalie se agarró a la pierna de él y entre gorgoreos pidió que le pusiera en su silla de comedor. Él la miró como si fuera uno de los gatos, pero contra lo que Andrea esperaba, se inclinó, la tomó en brazos y la sentó en su silla. Entonces la niña señaló con el dedo sus juguetes, y en esa ocasión Vit
Katia Parra
Por aquí otro capítulo mis preciosuras...
Porque solo ustedes lo merecen.
Gracias por leer...