DOUGLAS WARD
Cuando salí de la oficina de mi padre, me sentía como un hombre al que le han arrancado el corazón. Me sentía sin vida, vacío. No veía la necesidad de continuar. Solo quiero morir.
Creí que tenía el control de la situación, pensé que controlaba todo, pero... él ganó esta partida.
Estaba en un abismo, sin tener a dónde moverme, bloqueado. Él me tenía acorralado y no había escapatoria. Un dolor que nunca antes había sentido me golpeó el pecho. No era un dolor físico; ni siquiera me s