Amelia llora sin consuelo alguno en los brazos de su futuro esposo – si es que su propia madre lo permite – no puede hablar debido a los sollozos tan fuertes que emite dada su tristeza e impotencia. Él la consuela meciéndola en sus brazos como si fuese una pequeña a la que han arrebatado algo muy significativo.
— Ella… ella se lo dijo a mi madre – Bastián arruga el entrecejo sin comprender — Ana, le dijo a mamá que tú me agrediste en el cuello y ahora ella no querrá que me case contigo – llor