Capítulo 66.
Amelia despierta entre besos y caricias cortesía de un Bastián cariñoso y seductor, el que al parecer no puede dejar de tocarla cuando la tiene así de cerca.
Y no es que sea algo que la moleste porque la vista de ese hombre desnudo y dispuesto a mimarla de ese modo bajo las sábanas es la imagen más erótica que ha podido experimentar; tampoco es que haya visto mucho, pero es que Bastián Christopoulos es el hombre más guapo, sexy y deliciosamente tallado por los dioses que ella haya conocido.
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