Mundo ficciónIniciar sesiónBastián ingresa a su ático sin hacer más ruido del normal que hacen las llaves al girar la cerradura, la puerta al abrirse y cerrase y al vaciar los bolsillos en la mesita de la entrada como cada vez que llega. Observa un par de sandalias al lado de uno de los sofás del recibo percibiendo el aroma de un perfume conocido: Amelia. Se acerca para corroborarlo y al ver su rostro manchado por las lágrimas su corazón se salta un latido encendiendo sus alarm







