Capítulo 44.
Bastián se encuentra sentado al lado de la cama donde yace Amelia profundamente dormida ya que el sedante que le administró Arístides es bastante fuerte y aun a las cuatro con treinta de la tarde se encuentra sumida en un sueño tranquilo y sosegado.
— Synchóresé me mikré mou (perdóname mi pequeña) – expresa en tono lastimero ante el desenlace de todo lo ocurrido el día de hoy.
Está completamente seguro de que es su madre quien se halla detrás de todo y si bien no puede sacarla del camino sin