Mundo de ficçãoIniciar sessãoAmelia sale furiosa de la habitación, uno de los guardias la intercepta y ella pone cara seria ante la situación, este intenta de tenerla, pero ella levanta la mano que no tiene lastimada para detenerlo.
— ¡Ni se le ocurra tocarme porque levantaré una queja en su contra! – el hombre contrariado no sabe que hacer.
— Pero señorita debe volver a la alcoba, son órdenes del señor…
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