Mauricio
Esto era lo que le faltaba a mi vida tenerla de vuelta en nuestro pequeño refugio de amor, para amarla y consentirla de todas las formas posibles. La veo vestida con una de mis camisas preparando el desayuno y solo me dedico a contemplar lo preciosa que es mi futura esposa, tiene una piel tan delicada, tan suave que provoca acariciarla por el resto de mis días y ese cabello de tono rojizo en conjunto de sus pequeños labios, hacen la combinación perfecta para enloquecerme.
Sale de la co