Mauricio
Termino de almorzar para luego llevar los platos a la cocina y una vez estoy allí decido lavarlos para después secarlos, colocándolos en su lugar, no quiero que por nada del mundo, exista algo que pueda interrumpir nuestra conversación. De solo imaginar que está entrando por esa puerta, y me pida que hablemos, las manos empiezan a sudarme. Yo no pedí nada de esto, ni mucho menos quise tener un hijo con verónica, pero las cosas se dieron de esta manera y ahora toca enfrentar con valentí