Mundo ficciónIniciar sesión29.
Después de que Arthur se fue, me calmé, pero aún seguía sintiendo su cálido aliento en mi cuello y su aroma seductor
Respiro hondo y limpió mis lágrimas, vuelvo a atar mi cabello y abro la puerta del baño, como si nada hubiese pasado
Una hora más tarde puedo salir de la oficina para recoger a Ángel sin problema
—Hola mamá — la saludo con un rápido beso en la mejilla







