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–Pequeño estorbó–me echo a reír y él también sonríe de costado, él sabe que sin mi no puede vivir somos dos almas gemelas.
Por fin llegué a la empresa y todo está como de costumbre es un ambiente bastante agradable ya sea por el aroma que emanan las flores que están en el jardín o por las voces de las trabajadoras informando los autos a los clientes, me encuentro sentada en mi silla tecleando en el ordenador ya es de mediodía y se han vendido muchos autos.
Hoy me siento bastante agotada por e