94. TRES PASOS POR DELANTE
Sofía miraba a López con la boca abierta y los ojos desorbitados, sin poder articular palabra. ¡Él había tomado esas decisiones importantes sin consultarle!, lo cual la molestaba mucho, pero el hecho de que su hijo tuviera un padre le hizo detenerse y guardar silencio. ¡Era justo lo que ella iba a pedirle, que cuidara de su hijo! ¿Por qué iba a protestar porque hiciera eso?
Si había decidido ser su padre por su propia voluntad, no se lo impediría por su tonto orgullo herido. Su niño no sería