53. MIEDO
También era consciente de que las cosas entre ellas no estaban bien. Y era algo que le aseguraba sus sospechas, Mía la amenazaba con Javier, eso a él le quedó claro.
—Vete ya, Mía —dijo Sofía, claramente molesta—. Y no vuelvas a entrar en mi oficina sin permiso.
—¿Qué bicho te ha picado hoy, Sofía? ¿Te molesta la nueva novia de tu jefe? Ja, ja, ja... ¿Es que estás enamorada de él? Solo mírate, jamás el señor López se fijará en ti —la increpó Mía molesta.
—Mía..., te he dicho que te vayas —r