La sala estalló en murmullos y exclamaciones. Aunque no entendían a cabalidad las acusaciones que había acabado de hacer la extraña mujer, era una revelación que de ser verdad, sería como un rayo que iluminaba no solo la verdadera identidad de la impostora Lady Sabina, sino también la profundidad de su traición.
¡Había asesinado, conspirado y engañado, todo mientras se escondía detrás de una máscara robada!
La recién llegada, cuya dignidad trascendía la simplicidad de su vestimenta, se a