293. EL GRAN DIA
La sorpresa apenas se dibujó en el semblante de Lady Sabina. La reverencia del mayordomo y el uso del apellido Cavendish dirigido a ella eran novedades que no pasaban desapercibidas. ¿Acaso su influencia había crecido tanto que ahora incluso el exclusivo mayordomo de su esposo Jeeves la veía como la verdadera cabeza de los Cavendish? Se detuvo para mirar el uniformado hombre que se mantuvo levemente inclinado delante de ella, lo cual le causaba una gran complacencia.
Al traspasar Lady Sabina