Fenicio creía a esa mujer capaz de todo. Aunque no tenía pruebas, estaba convencido de que Delia lo había querido eliminar para quedarse con la fortuna de César.
—¿Lo dudas? —preguntó viendo como su jefe no le sostenía la mirada. —Yo no, y ahora tengo una pista para reiniciar mi investigación de lo que nos sucedió aquella noche. Esos dos debieron ser los que estaban detrás de aquello que nos pasó. Recuérdelo bien, también estuvimos así y nos dijeron lo mismo.
—¿Cómo pude ser tan ciego con e